La hemospermia o hematospermia es la presencia de sangre en el semen, ya sea visible (eyaculado de color rojo, rosado o marrón) o detectable microscópicamente. Es una consulta frecuente en urología y andrología, y genera una ansiedad desproporcionada respecto a su gravedad real en la mayoría de los pacientes.
El contexto importa mucho para interpretarla correctamente. No es lo mismo un episodio aislado en un hombre de 25 años sin otros síntomas que una hemospermia persistente durante meses en un hombre de 55 con síntomas urinarios. El abordaje diagnóstico es diferente y la probabilidad de encontrar algo relevante, también.
Causas más frecuentes
Idiopática: sin causa identificable
En hombres menores de 40 años, la hemospermia aislada es idiopática en un porcentaje muy alto de casos. Eso significa que se hace el estudio, no se encuentra ninguna causa específica, y el cuadro se resuelve espontáneamente en semanas o pocos meses. No es una explicación satisfactoria para el paciente, pero es la realidad clínica. El tracto reproductor masculino tiene una vascularización delicada y pequeños sangrados esporádicos pueden ocurrir sin patología de fondo.
Inflamación e infección
La prostatitis, la epididimitis, la uretritis y la vesiculitis seminal (inflamación de las vesículas seminales) son causas inflamatorias frecuentes de hemospermia. En estos casos suele haber síntomas acompañantes: dolor perineal o pélvico, molestias al eyacular, síntomas urinarios. El estudio incluye cultivo de orina y, cuando está indicado, de secreción prostática o uretra.
Traumatismo o instrumentación reciente
Una biopsia de próstata reciente, un cateterismo, una cistoscopia o incluso un traumatismo perineal por actividad física intensa pueden explicar sangrado transitorio en el semen. En estos contextos es esperable y autolimitado.
Hipertensión arterial no controlada
La hipertensión puede provocar sangrados en vasos pequeños, incluyendo los del tracto genital. No es la causa más frecuente, pero en pacientes con hemospermia recurrente y presión arterial elevada, el control de la HTA puede resolver el cuadro.
Cálculos en las vías seminales
Los cálculos en las vesículas seminales o en los conductos eyaculadores son una causa identificable en algunos pacientes. Pueden detectarse con ecografía transrectal o resonancia magnética de pelvis.
Causas que conviene descartar en mayores de 40
En hombres mayores de 40, especialmente si la hemospermia es persistente o recurrente, el estudio debe ser más completo. El PSA y una exploración prostática son obligatorios. El cáncer de próstata puede debutar con hemospermia, aunque es una causa poco frecuente dentro de todas las causas posibles. También debe considerarse la tuberculosis urogenital en poblaciones con exposición, y en casos seleccionados, lesiones en vesículas seminales o conductos eyaculadores.
El estudio en consulta
El primer episodio aislado en un hombre joven sin síntomas acompañantes ni factores de riesgo puede manejarse con observación expectante durante 4-6 semanas. Si se resuelve, no es necesario mayor estudio.
Cuando la hemospermia es persistente (más de 1-2 meses), recurrente (más de 3-4 episodios), o se acompaña de síntomas urinarios, dolor pélvico, dificultad en la función sexual o el paciente tiene más de 40 años, el estudio mínimo incluye análisis de orina y cultivo, PSA, ecografía transrectal de próstata y vesículas seminales, y en algunos casos resonancia magnética pélvica.
Lo que tranquiliza en consulta
La conversación más frecuente en mi consulta sobre hemospermia termina con una frase parecida a esta: "Has hecho bien en venir, lo hemos estudiado, no hay nada que tratar, y lo más probable es que se resuelva solo en las próximas semanas." Para un hombre que lleva días pensando que tiene algo grave, esa frase vale lo que vale una consulta.
Lo que no tiene sentido es no consultarlo por vergüenza y pasar meses con esa angustia, o ignorarlo cuando hay factores que sí justifican un estudio completo. Las dos actitudes extremas llevan a resultados peores de lo necesario.